Jesús San José Hernández (Sanjo)

 

 

 

CONTENIDOS DEL TRABAJO

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Introducción

FLAUTAS DE TRES AGUJEROS Y DE UNA SOLA MANO

LA FLAUTA MARAGATA (Chifla leonesa)

Características principales

Vigencia actual del instrumento

POSIBILIDADES MELÓDICAS

Análisis de la escala en la flauta maragata

Denominación de las notas y transcripción en partituras

Tabla de digitaciones con orificios enteros en modo de SOL (3ª mayor  (T - T - S)

Posibilidades de cromatización y afinación en modo de SOL

Tabla de digitaciones con orificios enteros en modo de RE (3ª menor (T - S - T)

Posibilidades de cromatización y afinación en modo de RE

Ejecución en diferentes modos musicales con la flauta en modo de SOL (3ª mayor)

        Modo Mayor, Menor armónico, LA natural

        Modos diatónicos: MI, RE, SOL, SI

        Modos cromatizados: MI, SOL, LA

Ejecución de diferentes modos musicales con la flauta en modo de RE (3ª menor)

        Modo Mayor, Menor armónico, LA natural

        Modos de: MI, RE, SOL, SI y MI cromatizado

Análisis comparativo entre las flautas maragatas con 3ª mayor y con 3ª menor

VALORACIÓN DE LOS RESULTADOS Y CONCLUSIONES FINALES

           Flautas utilizadas en el estudio

TABLA DE MEDIDAS PARA LOS DISTINTOS TIPOS DE FLAUTAS MARAGATAS

EQUIVALENCIAS DE LA ESCALA EN LOS DISTINTOS TONOS DE LA FLAUTA

MODELOS DE FLAUTAS MARAGATAS

BIBLIOGRAFÍA, DISCOGRAFÍA Y SITIOS DE INTERNET

 

 

ANEXOS:

Flautas de 3 agujeros en España

Flautas de 3 agujeros en Europa

Flautas de 3 agujeros en Hispanoamérica

Tamboriteros antiguos
Tamboriteros maragatos
Tamboriteros leoneses
Romería de los Remedios en Luyego de Somoza
Iconografía de la flauta de 3 agujeros
Formas de aprender a tocar
Enseñanza de la chifla y tamborín
Ejemplos de partituras didácticas
Artesanos constructores de chiflas en León
Exposición en Otero de Curueño
El tamborín, eterno acompañante de la chifla
Danza maragata (poema)
 
 
 

 

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Página 11:

 

ANÁLISIS COMPARATIVO DESDE EL PUNTO DE VISTA MELÓDICO
ENTRE LAS FLAUTAS MARAGATAS CON 3ª MAYOR Y CON 3ª MENOR.

 

           Antes de abordar este pequeño análisis hay que recordar que si no se pretende una perfecta afinación, importa poco que la flauta produzca una 3º mayor, menor o ambigua. En todos los casos se toca con la misma técnica, y las melodías resultantes suenan de una forma u otra dependiendo de los intervalos de la flauta. Esta es la forma de tocar de la mayoría de los tamboriteros tradicionales, y es suficiente para animar un baile o una procesión con una única flauta y tamboril, conservando el típico arcaísmo de las melodías no temperadas, y una mayor limpieza debido a la falta de los sonidos cromatizados.

           Sin embargo, si se desea que las flautas maragatas tengan un cierto temperamento musical, y mayor realismo al imitar las melodías cantadas, hay que evitar la ambigüedad en la nota 3º, de modo que se convierta claramente en una 3ª mayor o en una 3ª menor. Esto no impide a estas flautas ser también utilizadas al estilo tradicional, prescindiendo de los cromatismos. A la hora de elegir un temperamento, se plantea la cuestión de cuál de los dos intervalos tiene más ventajas a la hora de ejecutar melodías en distintos modos. Esto exige una comparación entre los dos modelos propuestos a la hora de interpretar melodías en los diferentes modos musicales que aparecen con mayor frecuencia en el folklore leonés.

 

 

Modo Mayor:

Indudablemente, la flauta con 3ª mayor es la que tiene mayores posibilidades para interpretar melodías en modo mayor de manera afinada, generalmente utilizando como tónica la posición abierta (RE).

La flauta con 3ª menor se defiende también con la tónica en RE, pero para que afine correctamente se debe utilizar la cromatización en el DO#. Además, esta flauta se adapta bastante bien a la escala mayor con la tónica en DO (aun precisando el FA natural), lo que permite tocar conjuntamente con un instrumento que toque en DO mayor, como por ejemplo, una gaita de fole.

 

Modo Menor (armónico):

Para conseguir la escala del modo menor armónico (tonal), ninguna de las dos flautas proporciona resultados demasiado brillantes. Este modo no es el suyo.

La flauta con 3ª mayor resulta aceptable utilizando como tónica el SI, aunque necesita una posición forzada para el LA#.

La flauta con 3ª menor también puede utilizar con cierta facilidad la tónica SI, aunque necesita además el LA# como sensible, y la tranquilla para el DO# bajo.

 

Modo de LA natural:

La flauta con 3ª mayor da resultados aceptables, con la tónica en SI, siendo más propia para el modo de LA natural que para el de LA menor.

La flauta con 3ª menor también funciona aceptablemente con la tónica en SI, aunque necesita una posición forzada para el DO#.

 

Modo de MI:

La flauta con 3ª mayor responde bien, tanto con la tónica SI, que necesita la posición de horquilla en el DO natural, como con la tónica DO#, que exige la posición forzada del SOL#.

La flauta con 3ª menor funciona en este modo mejor que la de 3ª mayor, siempre que pueda utilizarse la tónica SI.

 

Modo de RE:

Para la flauta con 3ª mayor, se puede tocar según los casos, con las tónicas LA, SI o MI, sin que se obtengan resultados especialmente brillantes en ninguno de ellos.

La flauta con 3ª menor se puede tocar con tónica en LA o SI, e incluso MI con cierta facilidad, pero no sin problemas.

 

Modo de SOL:

Los resultados de ambas flautas son bastante similares, pudiendo usarse, según los casos, las tónicas LA, RE o MI.

 

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ARTESANOS CONSTRUCTORES DE CHIFLAS LEONESAS

 

 

 

 

 

 

 

  

   

 

VALORACIÓN DE LOS RESULTADOS Y CONCLUSIONES FINALES

 

           Analizando el comportamiento melódico de los dos modelos en los modos más frecuentes dentro de la canción tradicional leonesa, se puede comprobar fácilmente que para los modos Mayor, Menor armónico y LA natural, las flautas que mejor responden, es decir, que ofrecen resultados más afinados con el menor esfuerzo, son las que contienen el intervalo de 3ª mayor, es decir, la escala en el modo de SOL. Solamente para tocar en el modo de MI, las flautas que contienen el intervalo de 3ª menor tienen cierta ventaja. Por otro lado, las flautas con el intervalo de 3ª menor permiten fluctuar entre el DO y el DO# con cierta facilidad, lo que les da algo más de versatilidad para algunas ocasiones. Por todo ello, la inclinación por uno u otro de estos prototipos dependerá de las preferencias de cada intérprete, de la facilidad de conseguir los modelos, que hoy día es mayor con las flautas de 3ª menor, y del propio repertorio, porque hay temas que resultan mejor en uno modelo que en otro, como hemos visto en este análisis.

           Sería interesante, por tanto, conseguir un modelo o plantilla basado en una posición relativa de los agujeros que permita, de modo natural y escalonado, obtener la escala lo más afinada que sea posible; especialmente la tercera, que debería ser nítidamente mayor o menor. No resulta fácil en la actualidad encontrar flautas que cumplan esta premisa, pues tienden a dar la  tercera menor un poquito alta. Los modelos que propongamos deberían dar con la mayor precisión posible esta nota.

           Pero además, para la construcción de estos modelos es muy importante lograr una altura tonal correcta en la nota básica de la escala, cosa que se consigue dándole al instrumento una longitud tal que se ajuste con la mayor precisión a la norma musical estándar de los sonidos afinados, pudiéndose construir diferentes modelos de flautas, que afinen correctamente en distintos tonos.

           Como todos sabemos, a mayor tamaño del instrumento, más grave será el sonido y viceversa. La mayor parte de las flautas que podemos encontrar por la provincia de León tienen una longitud que las lleva a producir una nota básica (digitación cerrada) que oscila entre un LA y un SI, de modo que sin salirnos de las medidas tradicionales habituales, podemos diseñar modelos de flautas afinadas partiendo de las notas LA, SIb, y SI. También conviene indicar que las más abundantes son las flautas que tienden a aproximarse a la nota LA (=RE en digitación abierta).  El tono producido por la flauta no es totalmente fijo, sino que oscila un poco dependiendo de la intensidad del soplido, con lo cual, el intérprete puede influir en la afinación, al igual que otros factores externos, como la temperatura o la humedad.  

 

Tonos diversos
La influencia de la longitud del tubo en el tono básico que emite la flauta se demuestra en este ejemplo. De arriba hacia abajo, los tonos son: SI natural, SI bemol, LA+1/4 tono, LA + 40 cents.

 

 

 

 

 

          

 

 

 

 

FLAUTAS UTILIZADAS EN EL PRESENTE ESTUDIO

 Las principales flautas que he utilizado en la primera versión de este estudio (2002) son:

 

·        CASADINA, de urz. Construida por Pedro Alonso, de Filiel.
Su nota básica (digitación cerrada) es SI bemol. Da bastante bien la 3ª mayor, aunque un poco baja

·        PEREGRINA, de saúco. Construida por Pedro Alonso, de Filiel.
Su nota básica es SI natural.  Da muy bien la 3ª mayor.

·        ESCLAVINA, de saúco.  Construida por Pedro Alonso, de Filiel.
Su nota básica es  SI bemol. Da bastante bien la 3ª mayor, un poquito baja.

·        BAILINA, de boj. Construida por Adelino Rodríguez, de Peñalba. 
Su nota básica es LA natural. Da bastante bien la 3ª mayor.

·        ADELINA, de alberge.  Construida por Adelino Rodríguez, de Peñalba.
Su nota básica es intermedia entre  LA y SI bemol. Da bastante bien la 3ª mayor.

·        MARAGATINA, de boj.  Construida por José Vega, de Santa Colomba de Somoza.
Nota básica: LA natural, algo alta. Da bastante bien la  3ª menor.

·        CLAVELINA, de urz. Construida por Eduardo Pérez, de Astorga.
Su nota básica es LA natural.  Da bastante bien la  3ª menor.
 

 

            Además he tenido en cuenta para el análisis comparativo, una GAITA CHARRA en LA (nota inferior cerrada), y dos TXIRULAS gemelas en RE, ambas compradas en tiendas de música, así como diversas flautas dulces (soprano y contralto) y caramillos ingleses (flageolets o tin whistles). 

 

familia de flautas

Estas son algunas de las flautas que se han analizado en la primera versión del presente trabajo (2002). 
De izquierda a derecha: Casadina, Pito infantil, Esclavina, Txirula, Clavelina, Bailina, Gaita Charra, Maragatina, Adelina y Peregrina.

           

                En la revisión de 2012 he vuelto a analizar estas mismas flautas, añadiendo también las siguientes:

 

·        PUEBLERINA, de madera desconocida. Construida por José Fernández Calvo, de Santa Marina del Sil.
Su nota básica (digitación cerrada) es SI bemol. Da bastante bien la 3ª mayor, incluso un poco alta, al igual que la 4ª y la 7ª, lo que la aproxima a una escala basada en el modo de DO.

·        GOLONDRINA, de urz. Construida por José Vega, de Santa Colomba de Somoza.
Su nota básica está a medio camino entre LA y SI bemol.  Retocada por mí la posición de uno de los agujeros para que pueda dar la 3ª mayor.

·        MANDARINA, de urz.  Construida por Eduardo Pérez Vega, de Astorga, por encargo, a partir de medidas que le proporcioné.
Su nota básica es  SI bemol. Da bastante bien la 3ª mayor, aunque la nota 4ª se queda un poco alta y otras notas de la escala un poco bajas. Se hace un poco excesiva la separación entre los dedos índice y corazón.

·        CHILINDRINA, de boj. Construida por Eduardo Pérez Vega.  Retocada por mí la posición de los tres agujeros para que pueda dar la 3ª mayor.
Su nota básica es LA natural. Da bastante bien la 3ª mayor, y en general casi toda la escala, aunque la nota 7ª es ambigua.

·        MONTESINA, de urz.  Construida por Eduardo Pérez Vega, por encargo, a partir de medidas que le proporcioné.
Su nota básica es RE. Da bastante bien la 3ª mayor, y en general casi toda la escala, aunque la 7ª también es ambigua.

·        CHIQUIRRITINA, de urz.  Construida por Eduardo Pérez Vega. Era un pito de juguete que no daba ninguna escala útil. Por sugerencia mía cambió la posición de los agujeros.
Su nota básica es FA#, un poco alta, pero tolerable al oído. Da bastante bien la  3ª mayor.

·        MILAGRINA, de urz. Construida por Eduardo Pérez Vega. También era un pito de juguete, que no daba ninguna escala útil. Por sugerencia mía cambió la posición de los agujeros.
Su nota básica se encuentra entre FA y FA#.  Actualmente da bastante bien la  3ª menor, con la 7ª un poco alta, aproximándose al modo de DO.

·        CANTARINA, de urz. Construida por José Vega.
Su nota básica está a medio camino entre LA y SI bemol.  Da bastante bien lal 3ª menor.

·        ROSALINA, de urz.  Construida por José Vega.
Su nota básica es  SI bemol, aunque un poco baja.  Da bastante bien la 3ª menor, aunque esta nota tiende a quedar un poco alta. El resto de la escala está bastante equilibrada.

·        CAROLINA, de boj. Construida por Eduardo Pérez Vega.  
Su nota básica es LA natural aunque un poco alta. Da bastante bien la 3ª menor, quedando esta nota un poco alta. El resto de la escala está equilibrada.

·        SERPENTINA, de sapelly.  Construida por Eduardo Pérez Vega, por encargo, a partir de medidas que le proporcioné.
Su nota básica es SOL. Da bastante bien la 3ª menor, y en general casi toda la escala, aunque la 2ª se queda un poco baja.

·        CARABINA, híbrida, de metal y embocadura de plástico.  Construida experimentalmente por mí, a partir de medidas teóricas.
Su nota básica es SI. Da bastante bien la 3ª menor, y en general casi toda la escala, aunque la 6ª nota se queda un poco baja.

               

                Además de estas flautas he analizado también una GAITA EXTREMEÑA, de Montehermoso, un TXISTU de ebonita y un WHISTLE DE 3 AGUJEROS (Generation).  La extremeña, al igual que la gaita charra, produce una escala de 2ª menor. El Whistle de 3 agujeros produce la escala de 3ª menor,  pero no la basada en el modo de SOL que suele aparecer entre las chiflas leonesas, sino un modo de DO, puesto que la 7ª nota está un semitono más alto que las leonesas que hemos analizado. Por su parte, el Txistu (al igual que la txirula) produce con claridad una escala de 3ª menor.

                En la próxima página incluiremos tablas con las sugerencias de medidas para obtener los diferentes tipos de escalas para cada uno de los tonos de la escala cromática y un enlace para poder descargar los archivos originales donde aparecen todas las medidas efectuadas en longitud y afinación.

 

Algunas de las flautas construidas por Eduardo Pérez Vega, de Astorga
De arriba abajo: Chiquirritina, Montesina y Clavelina.
En la parte posterior de la Chiquirritina puede verse la posición inicial del orificio del pulgar,
que no permitía la obtención de una escala musical útil

 

Algunas de las flautas maragatas construidas por José Vega, de Santa Colomba de Somoza
De arriba abajo: Cantarina, Golondrina (antes de su modificación) y Maragatina.

 

La flauta Golondrina después de su modificación. Con solo desplazar ligeramente
uno de  los agujeros, la escala resultante ha cambiado de 3ª menor a 3ª mayor.

 

 

Comparación entre dos flautas construidas por Eduardo Pérez Vega.
Arriba: Clavelina, escala de 3ª menor
Abajo: Mandarina (encargo), escala de 3ª mayor
Nótese la diferencia en lo que se refiere a la distancia entre agujeros.

 

 

 

Estas dos flautas de madera de boj también han sido construidas por Eduardo Pérez Vega,
y originalmente eran casi gemelas. La Carolina produce una escala de 3ª menor.
En la Chilindrina, tal como puede apreciarse en las fotografías superior e inferior,
se ha modificado la posición de los tres agujeros para conseguir una escala de 3ª mayor,
con el resultado de una afinación bastante aceptable.

 

 

La flauta Pueblerina, de José Fernández Calvo, presenta un torneado rudimentario
y un barnizado muy tosco que impide apreciar el tipo de madera de que está construida,
pero sigue claramente los cánones de la 3ª mayor.

 

 

La flauta Serpentina, construida por Eduardo Pérez Vega siguiendo las medidas que le propuse, permite
comprobar que flautas un poco más largas que las habituales producen una tónica de DO en digitación abierta.

 

 

Gaita extremeña, construída por el tío Melecio, de Montehermoso

 

 

Comparación entre la gaita charra y la flauta maragata.
Las gaitas charras y extremeñas no tienen canal de sujeción, por lo que su último
agujero tiende a quedar más cerca del final que en las chiflas leonesas

 

 

Txistu de ebonita y txirula de madera, buenas referencias para la escala de 3ª menor.
El txistu, al igual que la gaita charra, presenta varios anillos o virolas.

 

 

Tin whistle inglés de plástico y metal de tres agujeros, de la marca Generation. Produce una escala de 3ª y 7ª mayores,
que se puede asimilar con la de DO mayor. La letra D de la etiqueta significa que esta flauta en digitación cerrada
produce la nota RE, al igual que los tin whistle de la misma marca pero con seis agujeros, tan populares.
Su equivalente en flauta maragata sería la Montesina.

 

 

 

Esta flauta experimental es la Carabina, construida con una boquilla de tin whistle y un trozo de tubo metálico. Está diseñada para producir las notas SI (cerrada) y MI (abierta) en una escala de 3ª menor. Este instrumento mixto tiene buena sonoridad y se ha utilizado incluso en la grabación del disco de La Braña "Ecos de la trashumancia".

 

 

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